domingo, 26 de julio de 2015

Invictus

Invictus (ver trailer)

Liderazgo - Comunicación - Manejo de equipos - Motivación

Estados Unidos (2009) Dir: Clint Eastwood Protag: Morgan Freeman, Matt Damon


Que en una película se encuentren un buen guión y un relato de una parte de la historia es una bendición. Y que las personas que hacen la película estén motivadas a realizarla por fines mayores a los artísticos o comerciales es grandioso, porque se refleja en la pantalla. Morgan Freeman hacía años quería hacer de Mandela (y Mandela quería que lo represente Morgan Freeman). Qué suerte tenemos que este proyecto pudo ser realizado, y con la mano de Clint Eastwood detrás de cámara.

La película no es una biografía de Mandela, sino relata los primeros momentos de la presidencia de Mandela en Sudáfrica y, principalmente, la Copa Mundial de Rugby de 1995 realizada en Sudáfrica, y que Mandela utilizó con mucha habilidad para fines por encima de los deportivos. Este país que venía del Apartheid, el cual culturalmente seguía, tenía por primera vez un presidente negro. Una persona que pasó treinta años encarcelado por el régimen anterior. Dicen que las primeras impresiones, positivas o negativas, son fundamentales en un grupo. Es un gran ejemplo la escena en que Mandela llega al palacio presidencial y ve a los empleados preparándose para su egreso, ya que suponen que serán despedidos por ser blancos. Como primer medida Mandela se reune con ellos y de forma franca les aclara que no deben temer y que él necesita y desea de su ayuda. Y también dejando la puerta abierta si alguien no se sentía cómodo con la nueva administración (ver video). Si analizamos por la importancia de los problemas que tendría al llegar a esa posición nos resulta difícil pensar que el hecho que los funcionarios administrativos se fueran estuviera entre los más importantes. Pero muchas veces es importante dar señales, aunque sean pequeñas. Mandela podría haber enviado a un segundo a dar ese mensaje, pero decidió ser él quien se dirigiera a las personas con las que debía convivir durante varios años. Y también es importante destacar las formas que usa: humildad (se presenta para que lo conozcan); respeto (trata a las personas como pares, no se siente una celebridad) y franqueza (no se esfuerza en ser agradable, habla de los miedos que percibe en ellos y dice lo que el siente).


Otra escena para analizar es en la que el capitán del equipo de rugby sudafricano (los Springboks) Francois Pienaar, interpretado por Matt Damon, es invitado por Mandela a tomar  el  té  en  el  palacio    presidencial (ver video). Y en esa pequeña charla tenemos una clase de liderazgo. Mandela le pregunta cómo hace para motivar al equipo. Pienaar le responde con el ejemplo. Pero Mandela le insiste y trata de ver cómo hace para inspirar al equipo, para obtener cosas por encima de las posibilidades que la gente percibe. Y cuenta su experiencia con el poema Invictus que le ayudó a sobrellevar los años de prisión y evitar caer en la depresión. Y más importante aun es ver la estrategia de Mandela. Él necesitaba contar con un equipo motivado y decidido a ganar para mostrar que brindando su apoyo a los Springboks (símbolo de los blancos) dejaba claro que no quería revancha y quería dejar atrás el pasado y mirar hacia adelante. Pero su figura no tenía gravitación en el resto del equipo. Salvo por un caso eran todos blancos y seguramente no le tenían el mayor de los aprecios. El necesitaba alguien que pudiera traducir su mensaje y su objetivo a esos hombres. Y esa persona era Pienaar. Mandela sabía que su figura, experiencia o palabras no podían perforar la coraza de esos muchachos con códigos, lenguaje y costumbres muy diferentes. Y tuvo la suficiente sabiduría para aceptarlo y buscar quién pudiera hacerlo.
Y también envía el equipo a hacer pequeñas clínicas de rugby con los niños de los barrios pobres (y en dichos barrios). No sale a dar un discurso para convencer a su gente que acepten al equipo. Hace que el equipo se acerque, se integre al resto de la sociedad para el que eran algo lejano. Y también venciendo las resistencias de los integrantes del equipo para los que era una pérdida de un tiempo valioso para entrenar y enfocarse en el campeonato. Y Pienaar no les pide que lo hagan por Mandela, sino que lo hagan por él. Y con esto logra también que el equipo conozca un pedazo de la sociedad que había observado detrás de una cerca.


La escena en que Mandela se presenta ante el comité de deportes que está intentando cambiar el nombre de los Springboks y sus colores es otra buena muestra de liderazgo. Mandela se presenta ante los suyos, que habían tomado una decisión unánime, y argumentando los motivos para mantener el equipo de rugby histórico, solicita con autoridad una prueba de confianza. Seguramente la mayoría no lo entendió a pesar de sus argumentos. Era un Moisés en la playa del mar Rojo pidiendo preparar una bienvenida a los egipcios. No se entendía el gesto cuando se estaba muy cerca de conseguir Justicia. Pero Mandela estaba viendo el paisaje desde más alto y tenía otra perspectiva. Hubiera sido más sencillo apoyar lo que habían hecho y conseguir los aplausos de ocasión. Pero el sabía que estaba para algo más, no para ganar una elección o mantenerse en el poder. 


Una historia menor dentro de la película, pero que representa en pequeño lo que sucede en la sociedad es la guardia de seguridad. Mandela pone a alguien de su confianza, pero le suma un grupo de agentes blancos para que se integren al grupo. Estos habían sido la fuerza de choque del régimen anterior, por lo cual los de color no confían y los miran con desprecio. El hecho de tener que trabajar juntos y aceptarse logra que se transformen en un solo equipo. En ellos se ve la transformación que Mandela opera a nivel mayor en la sociedad. Van compartiendo códigos y costumbres. Y logran al final sentirse parte de lo mismo y superan el pasado.


Luego de muchos esfuerzos los Springboks llegan a la final y encuentran una muralla a atravesar: los All Blacks. Y otra muralla no menor para atravesar: su haka. Y ahí Mandela cambia su estrategia. En esta oportunidad si es necesaria una celebridad. Y esa celebridad se presenta y vestido con los colores de los Springboks. Nadie puede decir el efecto que produjo y su incidencia en el resultado, pero el tener una figura de tal tamaño brindando el saludo con los colores de mi oponente en algo debe incidir. Casi tanto como el haka. Como en el caso de la presentación con los funcionarios, son símbolos. La gravitación que tendrán los mismos no son mensurables, pero su existencia es fundamental.


Y la última reflexión que me genera la historia es qué pasaba si se perdía la final. En principio seguro no tendríamos Invictus. Tendríamos películas sobre Mandela, seguro, pero no para recordar un segundo puesto. Pero creo que todo el esfuerzo hubiera servido igual. Partidos son partidos y nadie asegura la victoria (menos frente a los temibles All Blacks). Pero el camino recorrido hubieran transformado igual a esas personas, teniendo una perspectiva diferente y pudiendo aceptar las coincidencias para dirigirse a un futuro común.

Como cierre, les dejo la poesía que da origen al título de la película (ver video)




Espero te haya parecido interesante. Si ves la película y quieres agregar tus comentarios, son bienvenidos. Jordi LKZ 




miércoles, 22 de julio de 2015

The Mosquito Coast (La Costa Mosquito)

The Mosquito Coast (ver trailer)

Liderazgo - Creatividad - Equipos Humanos

Estados Unidos (1986) Dir: Peter Weir Protag: Harrison Ford, Helen Mirren, River Phoenix

Recuerdo cuando se estrenó esta película. Generó cierta sensación y se habló mucho de ella. Hoy se puede decir que está casi olvidada. Difícil, sino imposible, poder verla en cable, en servicios de películas online o conseguir un dvd. Creo injustamente pues es una buena historia. De hecho Harrison Ford la mencionó como su mejor trabajo. Esto seguro sería materia de otro debate. La otra interpretación excelente es la de River Phoenix, una gran promesa artística que por desgracia partió muy pronto. 


En esta historia hay un supuesto genio incomprendido (Allie Fox, Harrison Ford) que presume de tener todo muy claro en la vida y de aborrecer el consumismo americano. Siempre tiene una explicación  y todo los obstáculos que se presentan en su camino sirven para reforzar su destino manifiesto. Y tenemos también otro personaje importante que es su hijo mayor Charlie, que confía y cree en la visión de su padre, interpretando el mundo con los ojos y palabras de su progenitor. El resto de la familia son tres hijos menores y la madre de los niños y esposa de Allie, que es una compañera fiel y seguidora ciega de su esposo.


Analicemos el personaje de Allie. Como padre es el líder de este grupo. No solo por dicha condición sino por sus atributos. El tiene una visión que el resto de la familia acepta (no se si comparte). Según Allie los Estados Unidos se han transformado en una sociedad sin valores y en continua degradación. También profetiza una guerra que terminará por destruir todo ese decorado en que se había convertido la sociedad. Al principio no es difícil encariñarse de este personaje. Un buen padre, pendiente  de sus hijos y un buen esposo, afectuoso con su pareja. Alguien que continuamente comunica sus ideas y su interpretación de las cosas, como verdades absolutas. Un Sócrates en overall con sus pequeños seguidores esperando su decodificación de la realidad.  Y también alguien muy creativo. Un inventor más cercano a Edison que a Jobs. Alguien que convierte los desechos en edificios. Un adelantado a Greenpeace (aunque muy mecanizado), que aborrece lo descartable y tiene la suficiente imaginación para hacer funcionar las cosas aun sin alguna de sus partes. Un padre que invita a la aventura, a olvidarse de la rutina escolar y a experimentar día a día. En definitiva un líder que invita de manera permanente a nuevos desafíos. Aunque estos desafíos le interesen sólo a él.


Esta visión que el líder impulsa no es clara. Se manifiesta cada vez que se presenta alguien o algo que muestra sus limitaciones. Y no lo acepta como tal. Si algo fracasa lo toma como una bienvenida liberación. Si alguien se opone o no lo comprende se alegra que así sea porque la aceptación de esa persona hubiera indicado el error de la decisión. Es un caso extremo de optimismo. Siempre el vaso está lleno, aunque sea con unas gotas. Se hace mucha propaganda de los beneficios de un líder optimista, pero en varios pasajes nos hace pensar si ante algunas situaciones no es necesaria la reflexión, el escuchar al otro. Tal vez simplemente está jugando de espejo para mostrarme tal cual soy, no como construyo en mi mente que soy. 


También a medida que avanza la película nos queda la impresión de un mayor extremismo y rigidez de Allie. Pero esto no creo sea tan así. El mantiene su guión, simplemente la suma de sus decisiones lo va llevando al rincón donde se acorrala. Y con su último aliento aun trata de guiar a su familia, sin importar las consecuencias.


No podemos dejar de decir que el individuo es creativo. Inventa una máquina que elabora hielo sin electricidad. Claro que al primero que se la ofrece es a un granjero que sólo le había pedido reparar su sistema de refrigeración para mantener frescos sus espárragos y al que no le interesa en lo más mínimo su invención. Luego la construye de manera monumental en el medio de la selva para que los nativos tenga acceso al hielo (reflotando esa idea de Emerson de que la nieve genera civilización, y que Jauretche en su manual de Zonceras Argentinas trae como importada a nuestras tierras por Sarmiento, no para analizarla sino simplemente para enumerarla como zoncera). Y para aumentar la apuesta se interna en la selva más profunda para llevar un pedazo de hielo a tribus aisladas de contactos con la civilización. Igual aunque podamos estar en desacuerdo con su idea es en el fondo noble y desinteresada. O al menos eso parece. No quiere dinero a cambio, pero quiere disciplinar la gente para que acepten sus ideas. Es un acérrimo oponente de lo religioso, porque tal vez la religión sea una competencia.



El grupo en el que se erige como líder (familia y nativos) es para observar. Por una parte va endureciendo su relación con la familia a medida que se complica el panorama y se requiere vivir en condiciones más duras. Los niños van tornando el amor en odio (deseando hasta su muerte). Solo Charlie lo sigue aunque también cae en el círculo de desconfianza. Sus hijos y esposa se van transformando a sus ojos en traidores y confabuladores. Nunca hay una mirada interna. Siempre la equivocación es de los otros. Lo mismo con los nativos, que lo acompañan sin comprender demasiado, sólo mientras ven beneficios. El se enfrasca en hablarles sobre los problemas de vivir en Nueva York, con la mirada perdida de su interlocutor al cual si le hablara de Marte sería lo mismo. Nunca intenta ver lo que quiere o necesita el otro. Está tan ciego con su verdad, que es absoluta, que no pierde tiempo en ver otras opciones. También creo advertir que nunca hay afecto genuino en sus decisiones. No hace las cosas por amor a su familia o a los otros. Lo hace para probar su genio. Para demostrar y demostrarse que es algo especial. Además, el grupo para que funcione, en la concepción de Allie, debe estar aislado para evitar la contaminación de la civilización. Y este es un factor importante, el grupo debe funcionar sin libertad en este esquema. El experimento de Allie es una cárcel creativa donde el impone las reglas. Con una sonrisa y mucho paternalismo, pero manteniendo el aislamiento. Y cuando ya es difícil convencer inventar que toda la civilización conocida desapareció, que finalmente la guerra profetizada llegó a Estados Unidos y no hay vuelta atrás. Lo actual es la mejor opción. Lo actual es la única opción. Nadie tiene libertad de elegir.


Quiero terminar con la frase de Charlie que da el cierre a la historia "Una vez creí en mi padre, y el mundo me pareció pequeño y viejo. Ahora él se había ido y ya no tenía miedo de amarlo, y el mundo parecía ilimitado".







Espero te haya parecido interesante. Si ves la película y quieres agregar tus comentarios, son bienvenidos.  Jordi LKZ



sábado, 11 de julio de 2015

12 Angry Men (Doce hombres en pugna)

12 Angry Men (ver trailer)

Comunicación - Negociación - Toma de decisiones - Liderazgo

Estados Unidos (1957) Dir: Sidney Lumet Protag: Henry Fonda, Lee J. Cobb, Jack Warden y nueve genios más

Veamos que tenemos: una película de casi 60 años, en blanco y negro, que transcurre enteramente en una sala (solo con dos escenas ajenas a la misma al inicio y al final) y con doce personas sentadas alrededor de una mesa dialogando. No parece un buen argumento publicitario para atraer a las masas. Pero es simplemente una obra de arte (puesto 7 en el ranking de IMDB). Y una posibilidad de volver a ver a ese gran actor que es Henry Fonda y a once acompañantes de lujo. La película fue estrenada en televisión tres años antes, lo que explica la limitación de escenarios, pues estamos hablando de la TV de la década del 50.
Pero esta limitación es más que bienvenida pues hacer centrar el foco en la trama: una serie de diálogos imperdibles entre personajes con personalidades sumamente diferentes.


La película trata sobre un juicio en el que se inculpa a un menor del asesinato de su padre. Cuando comienza ya culminaron las pruebas y alegatos y es el turno del jurado de decidir sobre su culpabilidad o inocencia (en realidad lo que deciden los jurados en Estados Unidos es la no culpabilidad, not guilty, no la inocencia). Así estos doce hombres, en una cálida y pesada tarde de verano, se reúnen en una habitación para lo que parecería un simple trámite: definir el veredicto de culpabilidad del muchacho acusado (del que curiosamente no sabemos siquiera el nombre). Todos están cansados y deseosos de salir de allí, además de estar convencidos de la culpabilidad en función de los testimonios escuchados y las pruebas observadas. Se realiza una votación y uno de los jurados, el arquitecto interpretado por Henry Fonda (el número 8), vota por la inocencia. Los once restantes por la culpabilidad. Como el veredicto debe ser unánime deben comenzar a discutir acerca del caso. Y ese es simplemente el motivo del disidente, dar un tiempo al diálogo considerando la gravedad de la decisión que tomarán, que puede significar la muerte de una persona. ver video


Es interesante analizar este personaje. En una situación en que tranquilamente puede sumarse a la mayoría, se coloca en una posición por la que logra la oposición del resto, que tiene ganas de cerrar el tema de manera rápida y seguir con sus vidas. Y mostrar el coraje de manifestar ignorancia o duda sobre un tema. Cuántas veces en mesas de decisiones hay participantes que no coinciden con determinada idea pero la respaldan sólo por no mostrarse apartados del grupo, no vaya a ser que piensen que no pertenezco al mismo!!!.Y esta es bueno para relacionarlo con lo que se llama "pensamiento de grupo", (como en la paradoja de Abilene (ver video), en la cuál todos terminan haciendo algo que les parece una mala idea pero suponen que es lo que el resto del grupo decidirá). Y es bueno rescatar a este jurado como un líder necesario. No es un líder con seguidores ni discípulos. Simplemente fija una idea diferente y hace reflexionar al resto respecto a ella. Qué necesarios son estos individuos (que son aborrecidos por no respetar el dogma ni estar alineados al proyecto, según el pensamiento grupal) que tienen la valentía de compartir su pensamiento diferente y ser blancos de burlas y censura. Es un antídoto necesario contra la mediocridad.


Otro aspecto para evaluar es la importancia del prejuicio en las decisiones. El  acusado era joven, negro y pobre. Tenía el traje que calzaba con el estereotipo de culpable que se encontraba en la cabeza de los jurados. Por eso cualquiera de las cosas que se le imputaban y probaban en el juicio era reforzada por esa imagen. Esa postura valiente del jurado 8 permitió ir viendo el caso desde otros matices y poder sacar los verdaderos motivos por los cuales cada uno lo veía como culpable: alguno por su condición social; otro porque le traía a la mente la pelea con su hijo que generó el no verse más (en definitiva cada uno ve la "realidad" en función de la realidad de cada uno). Y a medida que se evaluaban las pruebas, y la falta de fuerza de las mismas, quedaban más en evidencia esos verdaderos motivos que debían salir a luz para defender una posición de culpabilidad.


Interesante también es ver temas de negociación. Cómo desde una posición débil (11 votos a 1), esta persona puede ir logrando con argumentos (muchas veces sólo invocando la duda), algunas pruebas para constatar la realidad de los hechos (el segundo cuchillo; la recreación de las distancias de un departamento) contar con el apoyo del resto. Y sin tratar de centralizarse en todo momento. Va dejando al resto de los que pasan a su posición dar sus propios argumentos y poder liderar en lo que saben (la persona mayor que interpreta los motivos de un anciano para ser testigo o las marcas de unas gafas que pueden descalificar a un testigo por falta de visión; o el otro que estuvo en barrios bajos y sabe como manejar una navaja). Es interesante observar esto, no fueron simplemente más votos lo que consiguió, sino nuevas opiniones e ideas. En el otro grupo sólo necesitaban gente que levantara la mano, en este otro importaba (y era necesaria) su opinión. Al pasar de grupo las personas tomaron otro protagonismo, importaban sus opiniones no sólo su apoyo.


Un último tema para considerar son las condiciones. Luego de un juicio que no se menciona pero suponemos largo tenemos el cansancio y las ganas de sentirse liberado y volver cada uno a su vida. Están en una sala cerrada (con llave por fuera) de la que no se puede salir. Es un día caluroso y sólo tienen un ventilador que no funciona. La sala sólo tiene una mesa y sillas, no permite ninguna comodidad y fuerza en todo momento a ver al resto del grupo. Lo único para beber es agua y alguna pastilla olvidada en algún bolsillo. Todo esto condiciona y mucho para tomar las decisiones, es una atmósfera que invita a no permanecer. Creo que fue un incentivo para varios de votar la culpabilidad al inicio, como de votar la no culpabilidad al final. Tal vez el jurado 8 logró torcer lo inevitable y abrir los ojos de algunos. Pero otros mantuvieron los ojos cerrados y simplemente acompañaron la propuesta que abriera definitivamente la cerradura de esa sala y les permitiera salir. Podemos preguntarnos si es bueno lograr una resolución contando con estos votos sin valores ni ideales. Es una buena pregunta y te la dejo para que la respondas.

Hay muchas otras cosas que se pueden ver en la película: algunos roles que van cambiando en el grupo, por ejemplo los liderazgos y apoyos en cada posición; si esto es un grupo o llega a ser un equipo en algún momento; las formas de comunicación (especial para la gente de PNL). Es una película muy rica y de la que se pueden descubrir nuevos elementos con sucesivas miradas.

Espero te haya parecido interesante. Si ves la película y quieres agregar tus comentarios, son bienvenidos.  Jordi LKZ